Cap. 38.- USO DE LA ECOGRAFÍA EN LA DETECCIÓN DE PUNTOS GATILLO

USO DE LA Ecografía en la Detección de Puntos Gatillo

INTRODUCCIÓN

El dolor músculo esquelético es la principal causa de incapacidad laboral en la edad media del adulto. El síndrome de dolor miofascial (SDMF) representa el mayor grupo de problemas médicos agudos y crónicos subdiagnósticados y subtratados en la práctica clínica.

Su prevalencia se estima en el 30% de los pacientes de una consulta general y entre 35%-93% en las unidades del dolor. Se caracteriza por la presencia de puntos trigger o gatillo dentro de bandas musculares que al ser presionados generan dolor intenso localizado y un típico patrón de dolor referido. Suelen además asociarse a disfunciones motoras, sensitivas, autonómicas, fatiga y alteración de la coordinación.

En los últimos años, la ultrasonografía, gracias a su mayor resolución, a la naturaleza dinámica del análisis y a la posibilidad de establecer tanto la dinámica vascular como la elasticidad muscular, han proporcionado nuevos y valiosos datos en el conocimiento del dolor miofascial.

Aunque algunos resultados requieren mayor investigación y estandarización para mejorar la identificación de los puntos gatillo activos y latentes, la imagen ecográfica es por ahora, una gran herramienta para ayudar a los profesionales a ser más precisos y minimizar el riesgo para los pacientes.

 

USO DE LA Ecografía en la Detección de Puntos Gatillo

CARACTERISTICAS

El dolor miofascial tiene  tres componentes básicos: a) una banda palpable  en el músculo estriado  afectado, b) un punto gatillo o trigger point, y c) un patrón  característico de dolor referido.

1.La banda palpable o tensa es un grupo de fibras que se extiende  a lo largo del músculo (de inserción  a inserción), formando una banda  aumentada de consistencia. Expresa un estado  anormal  de tensión  en la fibra muscular.

2.El punto gatillo (PG) se definen como un foco hiperirritable localizado en el seno de una  banda tensa de músculo esquelético.  Suelen tener una pequeña área de 3 a 6 mm de tamaño,  de irritabilidad en el músculo cuando éste es deformado por presión, estiramiento o contractura, que produce tanto un punto de dolor local como un patrón de dolor referido y, ocasionalmente, fenómenos autonómicos.

Se han descrito dos tipos de puntos gatillo:

  • Activos: son dolorosos sin estimulación y siempre sensibles, de modo que  el paciente  los siente  como  un punto  de dolor constante. El dolor aumenta al palpar el músculo, al presionarlo, al movilizarlo y al estirarlo.
  • Latentes o satélites: se desarrollan dentro de la zona de referencia del PG activo original. No ocasionan dolor durante las actividades normales  siendo solo dolo- rosos a la palpación. Se desconoce  la evolución natural  de los PG activos y latentes.  Estos se pueden  activar por un traumatismo directo o indirecto,  esfuerzos acumulados  y repetidos, alteraciones posturales  y desentrenamiento físico.

3. El tercer  componente del dolor miofascial es el dolor referido o dolor que proviene de un PG, pero que se siente a distancia del origen de éste, generalmente lejos del epicentro. La distribución del dolor referido pocas veces coincide con la total distribución de un nervio periférico  o una raíz, pero con frecuencia  puede simular la irradiación de un dolor  producido  por compresión nerviosa o atrapamiento, sin déficit motor o sensitivo asociado. Es por ello que en algunos casos se les conoce con el nombre  de dolores “pseudorradiculares”.

Los PG no solamente se encuentran localizados en los vientres  musculares,  sino también  en sus inserciones óseas, y en neuromas o cicatrices.

 

USO DE LA Ecografía en la Detección de Puntos Gatillo

ETIOPATOGENIA

Se han propuesto muchos mecanismos  histopatológicos para  explicar el desarrollo de los puntos  gatillo y los patrones de dolor; sin embargo, se carece de evidencia científica.

Se sabe que muchos factores  pueden  predisponer a la aparición  de los mismos: traumatismos agudos,  microtraumatismos repetidos, falta  de ejercicio,  posturas inadecuadas y mantenidas, deficiencias de vitaminas, alteraciones del sueño, problemas  articulares, etc.

También se han postulado diversas hipótesis. Travell y Simons, en su hipótesis  integrada, atribuyeron como posible etiología del PG a una disfunción de la placa motora en el lugar en el que las motoneuronas contactan con sus correspondientes fibras musculares.

Esta disfunción parece debida a una despolarización anormal  de la placa motora  por mecanismos presinápticos, sinápticos  y postsinápticos que se traduce  en una excesiva liberación de acetilcolina (ACh), defectos de la enzima acetilcolinesterasa y aumento de la actividad del receptor nicotínico de la ACh, respectivamente.

La ACh liberada en el espacio sináptico activa rápidamente los receptores nicotínicos de la membrana muscular postsináptica, conduciendo a un potencial de acción y contracción  muscular mantenida en condiciones de reposo con acortamiento persistente de los sarcómeros. La  contracción muscular resultante puede alterar el flujo arterial y la suplencia de oxígeno, calcio y otros nutrientes necesarios para inducir una relajación muscular  y satisfacer las mayores demandas de energía local e isquemia.

Las demandas de energía local, por el efecto de la liberación mantenida de ACh, la despolarización y la contracción  sostenida,  producen  una rápida depleción local de adenosintrifosfato (ATP),  lo que implica un fallo metabólico que Simons ha denominado «crisis energética».

Por otra parte,  la isquemia relativa, que puede ser un factor importante, (si no el dominante), en el desarrollo de la banda tensa, y el acortamiento, y el espasmo continuado de la unidad contráctil  pueden dañar y distorsionar los tejidos afectados.  En estas condiciones se produciría la síntesis y liberación de sustancias algógenas e inflamatorias, todo  ello en un ambiente ácido, que activan los nociceptores musculares e incrementan la actividad en la placa motora, con la consecuente aparición del dolor, completando el círculo de la denominada “hipótesis  integrada” de Simons.

La sensibilización de los nociceptores periféricos contribuye a la activación de múltiples receptores del asta dorsal medular con disminución del umbral. Esto lleva a hipersensibilidad, alodinia y dolor referido característico del PG activo.

Extracto del capítulo 38 Uso de la Ecografía en la Detección de Puntos Gatillo, del libro Ecografía en el tratamiento del dolor crónico, exclusivamente para profesionales de la salud

USO DE LA ECOGRAFÍA EN LA DETECCIÓN DE PUNTOS GATILLO